¿Cómo hacer trabajar los fondos de tu empresa?

23 de Mayo, 2025.

¿Sabías que 27% de la ganancia neta de Airbnb en 2024 provino de ingresos financieros?

En un entorno empresarial cada vez más competitivo, una gestión eficiente de la liquidez puede marcar la diferencia. Muchas empresas mantienen saldos ociosos en cuentas corrientes por prudencia, sin advertir que esa liquidez bien planificada, e invertida en instrumentos adecuados de corto o mediano plazo, puede convertirse en una fuente adicional de rentabilidad.

Aprovechar estos recursos sin comprometer la operativa es una estrategia concreta para fortalecer las finanzas de la empresa y optimizar el uso del capital.

Cuando hablamos de liquidez nos referimos al dinero disponible que tiene la empresa para hacer frente a sus obligaciones inmediatas: los saldos en cuenta corriente, los fondos en caja o cualquier otro recurso que pueda utilizarse rápidamente sin afectar la operativa. Para una empresa, tener una buena liquidez significa estar preparada para cubrir tanto gastos inesperados como recurrentes.

Sin embargo, mantener toda la liquidez en cuentas que no generan rendimiento, renunciando a retornos sobre un capital que permanece inactivo, hoy en día significa perder oportunidades.
En un escenario con tasas atractivas, esta inacción puede representar un costo silencioso pero real. La clave está en encontrar un equilibrio entre mantener fondos disponibles y hacer que esos recursos generen beneficios.

Una buena planificación financiera permite obtener rendimientos de manera alineada con las necesidades de la empresa. Es fundamental que las inversiones se planifiquen teniendo en cuenta los plazos en los que la empresa necesitará acceso a los fondos.

A modo de ejemplo, si dentro de la planificación está marcado un pago importante que se deberá desembolsar dentro de determinados meses, se puede optar por invertir los fondos destinados a este pago en inversiones de bajo riesgo cuyo vencimiento encaje justo antes de esa fecha, como US Treasuries (USD) o Letras de Regulación Monetaria ($).

Si por otra parte necesitas mantener un nivel alto de liquidez para los gastos previstos pero no programables, podrías optar por inversiones de corto plazo como por ejemplo Fondos de Inversión, que te permiten acceder a los fondos rápidamente en caso de necesidad.

Una opción concreta para hacer trabajar la liquidez de las empresas es invertir parte de los saldos disponibles en Letras de Tesorería, que ofrecen múltiples beneficios. Tanto en pesos uruguayos como en dólares permiten obtener un rendimiento real positivo (mayor a la inflación). Además, estas inversiones pueden impactar favorablemente en el cálculo del Impuesto al Patrimonio y del IRAE. Son instrumentos líquidos, y se ofrecen variedad de plazos, lo que facilita adaptar las colocaciones al flujo de fondos esperados y escalonar vencimientos. A esto se suma la solidez institucional, ya que las letras en pesos están respaldadas por el Banco Central del Uruguay, y en dólares, por la Reserva Federal de Estados Unidos.

Como solución para cuando no tenemos claro cuándo necesitaremos disponer de la liquidez, existen Fondos de Inversión denominados Money Market tanto en pesos como en dólares, que nos permiten estar invertidos en forma continua, y solicitar la venta cuando se necesite.

Hoy en día el mercado ofrece condiciones que durante mucho tiempo estuvieron ausentes: existen alternativas viables, eficientes y con retornos atractivos. Luego de años en los que los instrumentos de bajo riesgo ofrecían rendimientos mínimos o nulos, el escenario actual permite repensar la estrategia financiera.

Rendimiento de la Letra de Tesorería en Dolares – últimos 10 años

La liquidez no tiene por qué ser sinónimo de inactividad. Con una buena planificación y la elección de instrumentos adecuados, es posible transformar los fondos disponibles en una herramienta de generación de valor. Identificar oportunidades y alinearlas con las necesidades operativas del negocio es un paso clave para fortalecer la salud financiera de la empresa y agregar valor desde la gestión de sus recursos más inmediatos.

“No dependas de un solo ingreso. Invierte para crear una segunda fuente.” – Warren Buffett

Cr. Federico Fenocchi

ffenocchi@paullier.com

La Empresa Ideal

7 de marzo, 2025.

En su libro “Stocks for the long run”Jeremy Siegel argumenta que en el largo plazo las acciones superan al resto de los activos como bonos, oro y efectivo, en términos de retornos ajustados por inflación.

“Time, not timing, is what matters in investing1.” Jeremy Siegel  

Está claro que si vamos a invertir con un horizonte de largo plazo, debemos invertir en acciones, pero ¿Cómo lo hacemos? Hay básicamente tres formas.

  • La Gestión Pasiva: invertir en un índice como el S&P 500, el cual se beneficia de costos muy bajos. Los retornos van a ser -por definición- los del mercado.
  • La Gestión Activa Tercerizada: invertir en un fondo de inversión, con un equipo que gestione las inversiones, es decir, que decida en qué empresas invertiremos, cuándo y qué peso tendrá cada una en el portafolio, a cambio de un costo por la gestión del fondo.
  • La Gestión Activa Propia: elegir nosotros mismos las empresas.

Cada forma de invertir tiene sus ventajas y desventajas pero, ¿Cuál es la mejor alternativa?
Tal vez la mejor forma de invertir sea la que más se adapte a la vida del inversor. O tal vez, una combinación de estas formas sea una manera de diversificar dentro de las distintas formas de gestión. 

Pero si vamos a elegir nosotros mismos las empresas debemos entender el desafío psicológico que conlleva y saber de antemano que pocas empresas serán las responsables de la mayoría de los retornos en el largo plazo. (Lectura complementaria: El desafío de invertir en acciones individuales).

Por otro lado, debemos buscar aquellas empresas de buena calidad, que puedan soportar los desafíos económicos que eventualmente van a tener que enfrentar.

“It is far easier to figure out if something is fragile than to predict the occurrence of an event that may harm it”2. – Nassim Taleb

¿QUÉ CUALIDADES DEBERÍAMOS BUSCAR EN UN EMPRESA IDEAL? Algunas ideas.

1) Una Empresa con Barreras Competitivas
Son barreras que cuidan al negocio frente a competidores. Hay cuatro tipos muy conocidos:

“Network effects”: donde cada nuevo cliente alimenta y fortalece el negocio. Esto sucede por ejemplo con las redes sociales – como Instagram de Meta Platforms (META) – donde cada nuevo usuario hace que la red sea más valiosa y atrae a más usuarios. 
“Switching costs”: donde los costos y riesgos de cambiar de un proveedor son muy altos. Las empresas de software – como Microsoft (MSFT) –  tienen esta ventaja donde cambiarse a una competencia significa tener que migrar a una nueva plataforma y volver a capacitar al personal que utiliza el sistema.
“Low-Cost Production”: donde los costos para una empresa son inferiores al de sus competidores. Por ejemplo, Tesla (TSLA) ha logrado esto a través de una integración vertical, economías de escala y su superioridad en la tecnología de baterías.
“Intangibles Assets”: donde la marca, patente o regulación protege a un negocio. Por ejemplo, la empresa Ferrari (RACE) se ha beneficiado de su marca como barrera competitiva.

Una buena señal de que una empresa tiene barreras competitivas es si muestra “pricing power”. O sea, si logra incrementar los precios sin perder clientes. Por ejemplo, Spotify (SPOT) lo ha hecho recientemente; incrementado los precios de sus suscripciones sin perder usuarios.

Morningstar Wide Moat Focus Index: Indice que refleja el desempeño de empresas estadounidenses con ventajas competitivas sostenibles (wide moats) y atractivas valoraciones.

S&P 500 Index: Indice que mide el desempeño de las 500 empresas más grandes de EE. UU. por capitalización de mercado. Es un referente clave del mercado accionario estadounidense y global.

2) Una Empresa con Opcionalidad
Es cuando una empresa tiene la capacidad y facilidad para expandirse a nuevas líneas de negocios, productos o servicios. Para esto es clave tener un negocio “core” que pueda financiar los nuevos proyectos y un buen equipo de capital humano. ¿Por qué es importante? La historia ha demostrado que las empresas más exitosas descubren nuevos negocios sobre la marcha y aprovechan la oportunidad.
Amazon (AMZN) comenzó vendiendo libros, hoy tiene el servicio de nube AWS. Mercadolibre (MELI) comenzó como un marketplace, luego se expandió a fintech (MercadoPago) y logística (MercadoEnvios). Google (GOOG) tiene un departamento que se llama “Other Bets”, donde si alguno de esos proyectos funciona puede ser muy importante para su futuro, pero si no los son no destruirá la empresa. Estas empresas entienden que la opcionalidad juega un rol muy importante.

3) Una Empresa con Fortaleza Financiera
Para ser exitosos en el largo plazo, es crucial sobrevivir los distintos problemas económicos con los cuales eventualmente las empresas se van a encontrar en el camino. Una  empresa ideal debería tener buen balance con un bajo nivel de deuda, un negocio estable con buenos márgenes y con una diversificación de clientes para evitar los riesgos de concentración. Si es así, la empresa no tendrá que depender de los mercados de capitales para su financiación y tendrá la disponibilidad para invertir en nuevos proyectos internos o para comprar a otra empresa oportunísticamente.

4) Una Empresa con “Skin in the Game”

Estas son empresas donde los ejecutivos y empleados tienen un porcentaje alto del paquete accionario de la empresa. De esta forma, están alineados con los accionistas.


Además, también es una buena señal si los fundadores siguen involucrados, donde su reputación está atada a la performance de la empresa.

5) Una Empresa con buena Cultura de Trabajo


En el largo plazo, las empresas con buena cultura de trabajo logran el éxito. 

Esto se puede buscar en Glassdoor, donde los empleados puntúan la experiencia de trabajar en la empresa y cómo valoran a su CEO.

6) Empresas con una Valuación Atractiva
Invertir en una empresa con una valuación atractiva puede darnos un margen de error en nuestra inversión. Por lo contrario, una valuación excesiva puede transformar una gran empresa en una frágil inversión. Por está razón, es importante diferenciar a la empresa de su acción.
De todas formas, hay que tener en cuenta lo que comentó Warren Buffett respecto a la valuación de una empresa: “a great business at a fair price is superior to a fair business at a great price3.


7) Una Empresa que Entendamos.
Un último punto, es que debemos entender el modelo de negocio de la empresa en la que invertimos. Una empresa puede tener todos los atributos que mencionamos en este artículo, pero si no entendemos bien qué es lo que realmente hace la empresa nunca vamos a tener la convicción para permanecer invertidos en los peores momentos.

Recordando las palabras de Charlie Munger “We have three baskets for investing: yes, no, and too tough to understand.”4

Elegir acciones individuales lleva consigo un costo, esfuerzo y tiempo. Además, el éxito no está garantizado y debemos manejar las emociones muy bien. Pero si lo hacemos bien, es posible generar excelentes retornos y a su vez, aprender más sobre el mundo que nos rodea.

“Nobody can predict interest rates, the future direction of the economy, or the stock market. Dismiss all such forecasts and concentrate on what’s actually happening to the companies in which you have invested.”5 

Peter Lynch

Ec. Manuel Bordaberry

mbordaberry@paullier.com

  1. “Es el Tiempo, y no el momento exacto, lo que importa al invertir.” ↩︎
  2. “Es mucho más fácil determinar si algo es frágil que predecir la ocurrencia de un evento que pueda dañarlo.” ↩︎
  3. “Un gran negocio a un precio justo es mejor que un negocio aceptable a un gran precio.” ↩︎
  4. “Tenemos tres categorías para invertir: sí, no y demasiado difícil de entender.” ↩︎
  5. “Nadie puede predecir el rumbo de las tasas de interes, la direccion de la economía, o el mercado accionario. Deja todo eso de lado, y concéntrate en lo que realmente está ocurriendo con las empresas en las que has invertido.” ↩︎

Estrategias de inversión en transformación: Del 60/40 al portafolio del futuro

31 de Enero, 2025.

Durante varias décadas la diversificación de un portafolio a través de la estrategia 60/401 ha resultado óptima para generar resultados saludables con un bajo nivel de volatilidad. Sin embargo, en un mundo multipolar, dónde crece a pasos agigantados el uso de la inteligencia artificial y de energías renovables, con una población que vivirá cada vez más tiempo, es pertinente revisar la eficacia de dicha estrategia hacia adelante.

La diversificación es un concepto clave en el mundo de las inversiones, y se define como la técnica de asignación de activos en distintos productos buscando minimizar el riesgo total del portafolio.
Para que la misma sea efectiva, existen diferentes estrategias que apuntan a equilibrar el rendimiento objetivo con el riesgo que se está dispuesto a asumir.

Una de las más populares es el portafolio 60/40, atribuido al Premio Nobel Harry Markowitz como parte de su disertación sobre la teoría moderna de asignación de carteras en 1952. Consiste en asignar el 60% de las inversiones a acciones y el 40% a renta fija, como bonos o fondos de inversión de bajo riesgo.

Las acciones ofrecen la oportunidad de obtener altos rendimientos, mientras que los bonos pueden compensar la volatilidad con su estabilidad.

Hasta la llegada del COVID 19 los fundamentos de la estrategia 60/40 eran muy sólidos, pero un recorte agresivo de tasas de interés en todo el mundo sumado al aumento de gasto realizado por los gobiernos para mantener a flote sus economías durante los años de pandemia, generó una presión inflacionaria insostenible, que 2 años después produjo la suba de tasas de interés, en un escenario de política fiscal aún laxo. En este contexto la renta fija llegó a sus mínimos en décadas dejando de compensar la caída del mercado accionario. A partir de entonces y durante los años 2022 y 2023 diversos analistas del mercado pusieron en duda la vigencia de la estrategia 60/40 para el futuro.

En el 2024, en un escenario de tasas de interés más estable y con la inflación más controlada, los inversores volvieron a mostrar interés por la estrategia 60/40, destacando algunos puntos a tener en cuenta al aplicarla:

  • En el largo plazo su eficacia depende de la relación entre crecimiento económico e inflación. Estas medidas son afectadas por la IA, las energías renovables, un mundo cada vez más polarizado y una población más longeva.
  • La tecnología puede actuar como shock en la oferta, impulsando el crecimiento y bajando la inflación en el corto plazo.
  • Las energías renovables podrían bajar los costos energéticos y mejorar la productividad, generando crecimiento sin aumentar la inflación.
  • La idea de incorporar activos alternativos a la cartera viene creciendo en los últimos años, dando un paso más hacia la diversificación.

En este contexto aparece una nueva estrategia de inversión balanceada con los porcentajes 40/30/30, que recomienda un 40% en acciones, 30% en renta fija y 30% en activos alternativos como crédito privado o real estate.

En conclusión, la famosa estrategia 60/40, enfrenta un futuro desafiante en un mundo en constante transformación. Si bien el interés por esta estrategia ha resurgido en un contexto de mayor estabilidad económica, su eficacia dependerá de cómo evolucione la relación entre crecimiento e inflación en el largo plazo.

Por otro lado, el surgimiento de estrategias más diversificadas, como el portafolio 40/30/30, refleja la necesidad de adaptarse a las nuevas realidades del mercado, incorporando activos alternativos para mitigar la volatilidad y buscar retornos competitivos.

En este contexto, la diversificación sigue siendo clave, pero deberá ser entendida y aplicada con una mirada más amplia y flexible para enfrentar los retos y aprovechar las oportunidades del futuro.

“La diversificación es la única estrategia gratuita que existe.”  Harry Markowitz

Cra. Elisa Chiarino

Banca Privada

echiarino@paullier.com

  1. Según la teoría, invertir 60% en acciones y 40% en bonos permite equilibrar el portafolio frente a la volatilidad del mercado, aprovechando la baja correlación entre acciones (activo con mayor rentabilidad y mayor riesgo) y bonos (activos con mayor estabilidad, menor riesgo y menor retorno). ↩︎

ROGER FEDERER: perder para ganar

8 de julio, 2024.

Hace poco Roger Federer dio un discurso en la graduación de Dartmouth College en el cual mencionó un dato muy interesante. En 1.526 partidos jugados, Federer ganó casi el 80% de los partidos. Sin embargo, el porcentaje de puntos ganados fue solamente el 54%.

La enseñanza que transmitió fue que la perfección es imposible y que los mejores del mundo, en cualquier ámbito, no son los mejores porque ganan siempre sino porque saben que perderán muy seguido y han aprendido a lidiar con esta realidad.

Tener esta mentalidad no es para nada fácil. Daniel Kahneman, psicólogo y economista ganador de un premio Nobel, argumenta que el ser humano es más sensible a las pérdidas que a las ganancias; el dolor psicológico de perder es cerca del doble que el placer de una ganancia de igual magnitud.

Esto pone al inversor en un dilema, ya que necesitamos perder para ganar, ¿por qué?

El S&P 500 ha tenido un rendimiento histórico anualizado cercano al 10%. Al mismo tiempo, en promedio, ha caído 10% una vez al año, 15% cada dos, 20% cada cuatro y 30% cada diez años. Por ende, para obtener los frutos de largo plazo de esta inversión un inversor debió de soportar estas pérdidas temporales.

Curiosamente, el resultado diario del S&P 500 ha sido positivo el 52.4% de los días, históricamente, pero ha sido positivo el 80% de los años, tal cual los números de Federer:

Cuando vemos dentro del S&P 500, aparece otra característica. Entre 1980 y 2014 el 40% de las acciones del S&P 500 perdieron valor, el 64% no superó la rentabilidad promedio del índice y solo el 7% de las empresas explicó casi la totalidad del resultado del S&P 500. O sea, si vemos dentro del índice vemos en su mayoría perdedores, por más que el resultado del índice haya sido muy bueno. Este año es un ejemplo de esta característica.

Por otro lado, los portafolios de inversión se estructuran de tal manera que los activos agreguen diversificación. Es decir, se buscan agregar activos que además de dar retornos positivos, no tengan correlación entre sí. Esto quiere decir que cuando algunas inversiones andan bien, tal vez las otras no, o por lo menos no respecto a las otras.

Soportar estas pérdidas temporales, o relativas a otras inversiones, es necesario para ganar.

Entonces, ¿qué podemos hacer? Algunas ideas.

(1)  RECONOCER LAS CARACTERÍSTICAS DE LOS MERCADOS FINANCIEROS.

Un primer paso es reconocer cómo funcionan los mercados financieros y aceptar que perder es una característica. De esta forma, podemos anticiparnos y no sorprendernos cuando estas pérdidas ocurran en el futuro.
Por otro lado, es importante entender la diferencia entre perder en el corto plazo y en el largo plazo; volatilidad no es lo mismo que riesgo. 

Las acciones son riesgosas en el corto plazo, ya que su volatilidad impredecible hace que si precisamos liquidar nuestras inversiones tal vez no sea un buen momento y nos veamos perjudicados. Sin embargo, para un inversor con objetivos de largo plazo el riesgo es justamente no tener exposición al mercado accionario:

(2) LA CONSISTENCIA ES MÁS IMPORTANTE QUE LA PERFECCIÓN.

La gestora Pimco tiene un término llamado “Strategic Mediocrity”, la cual significa que nunca son el número uno en un año en particular, pero sobreviven más tiempo que el resto con lo cual eventualmente terminan primeros. La consistencia es más importante que intentar ser el mejor.

Cada año escuchamos de las inversiones que están de moda; las que están teniendo un buen retorno en el año y las cuales vemos en las noticias. Perseguir cada año esas inversiones es difícil, ya que precisamos tener un buen timing de entrada y de salida. Lo único seguro es que aumentan nuestros costos de transacción.

Como resume Ben Carlson “una buena estrategia de inversión que podemos mantener por mucho tiempo, es muy superior a una brillante, que no podemos mantener. La perfección es el enemigo del comportamiento del inversor”

 (3) EL TAMAÑO DE CADA INVERSIÓN ES CLAVE.

 Stanley Duckenmiller dice que no importa si ganas o perdés, sino cuánto es que ganas y cuanto es que perdes en cada caso. Por esta razón, tiene sentido prestar mucha atención al tamaño y exposición de cada posición dentro del portafolio.

Si el 1% de nuestro portafolio estuvo invertido en Netflix durante los últimos 20 años, las ganancias son sustanciales. Si el 1% estaba en Blockbuster, es irrelevante.

“La naturaleza humana hace que a muchas personas les resulte difícil aceptar que un ingrediente esencial del éxito de las inversiones es estar dispuesto a aceptar algunas pérdidas.”

Howard Marks
Roger Federer, Dartmouth College. 9 de Junio 2024.

Ec. Manuel Bordaberry

mbordaberry@paullier.com

2024: Invertir como un optimista, Prepararse como un pesimista.

12 de enero, 2024.

Comienza el 2024 y queda atrás lo que fue el 2023 en los mercados financieros. Como referencia, así fue el comportamiento de cada asset class en el 2023, y en los últimos 10 años:

ETFs utilizados: EEM, VNQ, MDY, SPSM, SPY, EFA, TIP, AGG,DJP, BIL.
Fuente: A Weatlh of Common Sense

Lo que este año vuelve a confirmar es, lo difícil que es hacer pronósticos de corto plazo, tanto en los mercados como en la macroeconomía. Algunos ejemplos:

– A principio de año, el 85% de los economistas de una encuesta en EE.UU. pronosticaban que estaríamos en una recesión en algún momento del 2023, ya que la FED no iba a lograr reducir la inflación sin un golpe duro en la economía. No ocurrió.

– Hace 12 meses, se creía que la FED estaría comenzando un nuevo ciclo, con rebajas en la tasa de interés en el 2023. No ocurrió.

– Hace 6 meses, se creía que quedaba todavía un alza de tasas adicional en el 2023. No ocurrió.

Como dijo Charlie Munger sobre la macroeconomía: “If you’re not a little confused by what’s going on, you don’t understand it.”1

A medida que corren los primeros días del 2024, comienzan los nuevos pronósticos por parte de analistas y gestoras de inversión. En general, se comparte una perspectiva de “Goldilocks”2: la inflación se está moviendo en la dirección correcta, nuevas alzas de tasas no serán requeridas, tendremos un “soft landing” en el cual no habrá ninguna recesión relevante, eventualmente la FED bajará las tasas y todo esto es muy bueno para la economía y los mercados.

Este ambiente es ideal para las inversiones tradicionales en renta variable y en renta fija. Además, las tasas continúan altas; podemos colocar el cash a más del 5% y podemos acceder a rendimientos históricamente similares al de las acciones en el mercado de high yield, probablemente con menor volatilidad.

Pero debemos tener en cuenta que el riesgo es lo que no vemos, como lo fue la pandemia en el 2020, la burbuja inmobiliaria en el 2008 o el ataque a las Torres Gemelas en el 2001. Los daños más grandes suceden cuando nadie los espera, y según Howard Marks -cofundador de Oaktree Capital Management-, un importante efecto a tener en cuenta sobre la actual expectativa de Goldilocks es, que da lugar a la desilusión.

Por definición si el riesgo es lo que no vemos no hay mucho para hacer. Sin embargo, Morgan Housel plantea dos posibles soluciones en su nuevo libro Same As Ever:

PREPARARSE COMO CALIFORNIA SE PREPARA PARA UN TERREMOTO

California sabe que un terremoto va a ocurrir. No sabe cuándo, ni dónde ni de qué tamaño será. Sin embargo, las casas y edificios están diseñados para soportarlos y los equipos de emergencia están siempre prontos.

De la misma manera, debemos tener nuestras inversiones y finanzas personales diseñadas para los eventuales riesgos que hoy no estamos viendo. Además, no sorprendernos ni asustarnos cuando ocurran.

EL MARGEN DE SEGURIDAD DEBE SENTIRSE UN POCO DEMASIADO

El nivel de preparación debe sentirse como excesivo, ya que tiene que cubrir eventos que hoy parecen absurdos que sucedan.

Nuestro nivel de ahorro debería sentirse como un poco demasiado y nuestro nivel de deuda debería sentirse un poco menor al que creemos que podemos cubrir. En cuanto a nuestras inversiones, el nivel de riesgo del portafolio de inversión debería ser un poco menor al que creemos que podemos soportar psicológicamente.

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Hay una historia interesante, detallada en el libro de Morgan Housel, que resume  esta idea del riesgo. Una historia sobre Harry Houdini:

Houdini hacía un truco en el cual invitaba a la persona más fuerte de la audiencia y le pedía que le pegara con toda su fuerza en el estómago. Era un boxeador amateur entonces podía fortalecer su abdomen y mantener su respiración de tal manera que soportaba cualquier golpe.
Después de un show en 1926, Houdini invitó a un grupo de jóvenes a conocerlo detrás del escenario. Gordon Whitehead, un chico que había visto el truco de Houdini, se acercó sin aviso y lo golpeó muy fuerte, creyendo que Houdini podría volver a hacer el truco. Houdini no estaba preparado y falleció unos días después a causa de las heridas.

Tenía una habilidad inigualable para afrontar riesgos. Sobrevivía cuando lo tiraban esposado a un río o lo enterraban en la arena, pero -al no estar preparado- no pudo sobrevivir a un riesgo que nunca vió venir.

Boston, Massachusetts, 1908. Harry Houdini antes de saltar del Puente de Harvard atado con cadenas de pies y manos.

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Sin dudas una trágica historia, que nos muestra como podemos prepararnos para los desafíos conocidos, pero la fragilidad de lo desconocido siempre está presente.

Nos encontramos en un dilema, en el cual sin dudas el actual ambiente es positivo para los mercados financieros, pero tambien existen riesgos que hoy no vemos. Hace sentido hoy, invertir como un optimista pero prepararse como un pesimista.

En nuestros portafolios de inversión esto tal vez significa, que no debemos buscar inversiones complejas fuera de las tradicionales; que hace sentido tener un fondo de emergencia aprovechando que el cash se puede colocar arriba del 5%; y tal vez sea bueno mantener un alto porcentaje en renta fija la cual debería obtener muy buenos resultados -ajustado por volatilidad- en los próximos años.

“We are very good at predicting the future, except for surprises – which tend to be all that matter.” 3

Morgan Housel

Manuel Bordaberry

mbordaberry@paullier.com

  1. “Si no estás un poco confundido por lo que está sucediendo, no lo comprendes.” ↩︎
  2. Goldilocks: La referencia proviene del cuento infantil “Ricitos de Oro y los tres osos”, donde la protagonista, Ricitos de Oro, encuentra la sopa que está “ni muy caliente, ni muy fría, sino justa”. ↩︎
  3. “Somos muy buenos prediciendo el futuro, excepto por las sorpresas, que tienden a ser todo lo que importa.” ↩︎